La industria conlleva un importante consumo de agua, empleándose principalmente para calentar y enfriar, limpiar, producir vapor de agua, como disolvente o materia prima. Después de su uso, la mayor parte se elimina devolviéndola nuevamente a la naturaleza. Normalmente estos vertidos son tratados. Sin embargo, en otras ocasiones el agua residual industrial vuelve al ciclo del agua sin ser tratada adecuadamente. La calidad del agua de muchos ríos del mundo se está deteriorando, afectando negativamente al medio ambiente acuático por los vertidos industriales de metales pesados, sustancias químicas o materia orgánica.

La creciente conciencia medioambiental de la industria, de los pueblos y de los gobiernos se ha traducido en una mayor regulación y control de los vertidos. Adasa asume el compromiso por el medio ambiente y pone a disposición del mercado una amplia gama de productos aplicables al sector industrial.